De células y rocas: Historias del Campamento Galileo (II)
En los módulos del Campamento Galileo efectuados durante el sábado 17 de octubre, los profesores se convierten en alumnos: con las manos en muestras o fórmulas y las mentes en soluciones alternativas a conocimientos ya establecidos.
Cada grupo de los 56 participantes ha llegado a un punto del “hexágono” de seislocalidades facilitadas por la Facultad de Ciencias para las prácticas respectivas en Biología, Ciencias de la Tierra, Matemática, Física, Química y Casio Académico (programa de formación tecnológica de Casio de Venezuela)
Herencia al aula
En el aula de Fisiología Vegetal, 15 docentes participan en una charla con Guillermina Alonso, profesora de Genética y Microbiología de la facultad ucevista.
- Quiero convencerles que el DNA -o ADN, ácido desoxirribonucleico- es el material genético que está en humanos y bacterias con procesos idénticos, replicación- afirmó Alonso, frente a una presentación especial para la jornada.
-¿Podría haber reparación cuando se daña?- preguntó una de las profesoras.
-Sí es posible- corroboró Alonso.
En la tarde, la discusión continuaría con la profesora Yadira Rangel (Instituto de Zoología Tropical UCV) como tutora. Ahora en el Laboratorio de Genética de la Facultad de Ciencias Ambas partes hablaron sobre la drosophilas melanogaster, sujetos por excelencia de experimentación de universitarios y bachilleres en los laboratorios sobre los rudimentos de la herencia genética acuñados por el monje y científico Gregor Mendel (1822-1864).
El país necesario
De los seres vivos a losA metros de distancia se encuentran las instalaciones del Instituto de Ciencias de la Tierra (ICT), dedicado a la investigación en Geología, Geofísica y Geoquímica.
Por eso aquí están 10 profesores de la disciplina Ciencias de la Tierra, bajo la tutoría. Williams Meléndez, profesor de la institución permaneció durante la duración del módulo – su gran entusiasmo es proporcional a la necesidad del país por la especialidad compartida con sus colegas de educación media.
Meléndez contó la realidad que es atestiguada con los docentes (con ocho integrantes, son el grupo más pequeño): “¿se imaginan cuánto puedeLa aprovecharse en el país en Ciencias de La Tierra y nuestra economía? Hay muchos recursos?” Desde las escuelas se puede hacer mucho”. Para ello, los los profesores examinan y describen rocas ígneas y metamórficas -entre otras- y más tarde recapitularían experimentos sobre cómo elaborar un sismógrafo con materiales de desecho. Todo replicable en un liceo.
Las perspectivas se escuchan en las conversaciones: “Nuestros estudiantes han realizado sus prácticas de Servicio Comunitario en liceos como el Gustavo Herrera, organizando y hasta completando colecciones”, comentó el tutor, Manuel Martínez, ante las miradas atentas de sus colegas espectadores. “Podríamos hacerlo en las instituciones, las que hagan falta”.
Acuerdos de sinergia son, entre otros, parte de los frutos esperados de este Campamento en marcha. Entretanto, el grupo de Ciencias de La Tierra, encantados con su módulo, serían los que saldrían de últimos a la sesión de la noche.
(continuará)


